Por un Historia llena de finales felices
Publicado por Confusio en Mayo 7, 2008
La Historia está atiborrada de finales tristes. Cualquiera con una mínima noción de marketing sabe que todo el mundo prefiere los finales felices. Ésa puede ser una razón del desinterés en esta disciplina de las humanidades. Para solucionarlo hay que acabar con los finales tristes. Ahí van unas cuantas propuestas de finales felices:
Sócrates
Sus discípulos convencen al ágora para que perdone al filósofo. Los ciudadanos atenienses van todos en multitud a demostrarle lo arrepentidos que están de su decisión. Así y todo Sócrates decide beberse la cicuta porque… hay que ser serios, hombre.
Unamuno
Cuando Millán Astray y los suyos cantan el himno de Legión algunos estudiantes se ponen en pie y empiezan a cantar el Gaudeamus igitur, los demás asistentes se suman a ellos en un emocionante crescendo y logran acallar a Millán Astray y sus secuaces. (efectivamente… está inspirado en Casablanca)
Noche de San Bartolomé
Los hugonotes se enteran de lo que se trama contra ellos gracias a la confesión de una católica que quiere salvar a su amante hugonote. Huyen todos a caballo en una emocionante y multitudinaria persecución. Luego deciden azotar a la católica y dejarla atada a un árbol, “Querías salvarte por tus buenas obras ¿eh?…¡Así aprenderás que lo importante es la fe, ramera papista!“.
Jesucristo
Pilatos se arrepiente y decide salvar a Jesús. Así que le conmutan la pena por una temporada en galeras. Desde entonces, a los santos, en vez de estigmas en las manos les salen escoceduras en las nalgas.