Lugares comunes de la escuela libre

lugar-comun

Alguien que conoce mi interés por la educación atea, que no laica, me llevó a http://www.escuelalibre.org/, una página de educación de orientación libertaria, que oferece diversos materiales para educadores. La cosa tenía buena pinta, pero una lectura más atenta resultó decepcionante.

En uno de los cuadernos (“Ídolos de barro”) el educador anarco escribe una diatriba contra la ciencia y sus “predicadores” superficial y panfletaria. Lo preocupante es que el discurso se parece al de los creacionistas o al de los escépticos del cambio climático. Es difícil pretender ser progresista y resultar más reaccionario. Dos ejemplos sacados del texto:

Se ha podido comprobar que muchas veces el método científico no proporciona ninguna prueba sólida y que tanto sus teorías como sus afirmaciones de tipo práctico son hipótesis que a menudo no sólo son parcialmente falsas, sino totalmente erróneas, como ha demostrado la evolución del pensamiento científico a lo largo de la historia.

La ciencia actual para muchos es altamente sospechosa de haberse convertido en una nueva forma de religión laica, buscando anular la capacidad humana de pensar y de hacerse preguntas.

La ciencia “oficial”

El empleo de la etiqueta “oficial” es un lugar común muy empleado por los contestatarios “oficiales”. Colgar el sambenito de “oficial” a algo basta para desacreditarlo de antemano (el pensamiento oficial, la versión oficial…). No conozco cuál es la diferencia entre ciencia oficial y no oficial, oficiosa o alternativa. No lo explican. Supongo que por ciencia “no oficial” no se refieren a toda la colección de pseudociencias del circo de lo paranormal, o a la de los creacionistas y su diseño inteligente. Sin embargo todas ellas utilizan ese exorcismo de “estamos proscritos por la ciencia oficial” para defenderse de cualquier crítica. Hay que enseñar a los jóvenes a desconfiar de este tipo de victimismo y a ser críticos con los que pretenden crearse una aureola de heterodoxos y no son más que charlatanes.

Leo: “La ciencia tergiversa desde el momento que elige lo que se investiga y lo que no”. ¿Elegir el objeto de estudio es tergiversar? Elegir el tema de conversación no me parece tergiversar la conversación, lo es decir cosas falsas. La verdad es que, puesto así, la solución es muy difícil. ¿La propuesta “alternativa” para solucionarlo es una elección de temas al azar gobernada por los dados o la lotería o algo así?

Se acusa a la ciencia de ser dogmática de una forma completamente dogmática. Se echa de menos algún ejemplo para estudiar en profundidad una acusación tan seria. El que ha redactado este texto sabe muy poco sobre cómo funciona el método científico. Un dogma acaba cayendo si no lo respalda un conjunto de pruebas sólidas. La historia de la ciencia es precisamente la de la caída de esos dogmas. ¿Cuál es la propuesta para construir un ciencia no oficial? ¿Volvemos al pensamiento intuitivo-especulativo? ¿Qué otras alternativas hay?

El que paga, manda

Ya sabemos que la investigación de aplicaciones la suelen financiar las empresas que luego sacan beneficios de sus resultados, que, naturalmente, quedan propiedad de sus financiadores. Pero estos resultados se aprovechan de información obtenida por la investigación básica, de acceso libre y que pagamos todos. Es ésta injusticia la que hay que denunciar. Una injusticia equiparable a la que se encuentra implícita en la propiedad privada de los medios de producción. La solución es reclamar la propiedad o el control de esos medios, no es ninguna solución calificarlos de medios de producción “oficiales”, desacreditarlos y proponer otros “alternativos”. Estas afirmaciones son tanto como decir que la imprenta es una herramienta de opresión porque la mayoría de imprentas están en manos privadas o de los estados. Por tanto, partir de ahora sólo leeremos textos “alternativos”, o sea, escritos a mano. Pues no, hay que pedir que la imprenta sea para todos. Ciencias alternativas no, por favor. Queremos buena ciencia para todos.

Parece que el autor del cuaderno (Marín Lecina) no concibe la posibilidad de que los científicos puedan ser honrados e independientes. Otra afirmación dogmática que demuestra un desconocimiento absoluto de cómo funciona el mundo científico. Generalmente un científico tiene problemas para financiar sus estudios, pero si no te dan el dinero por una parte lo buscas por otra. Lo que no hará es falsear las conclusiones para satisfacer al que le financia. No quiero decir que no haya nadie que lo haga, pero se expone a ser descubierto y desprestigiado públicamente. Hay varios ejemplos interesantes relacionados con el cambio climático que se pueden estudiar.

Hay excelentes divulgadores científicos que además de explicar lo que sabe la “ciencia oficial” explican qué métodos han empleado los “científicos oficiales” para descubrirlo. Leer este tipo de divulgación científica será mucho más útil para abordar el problema que esta recoplacion de lugares comunes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: