Contra escépticos climáticos

Esceptico-climatico

Los nuevos conversos son los peores. Así como los recién llegados a la tolerancia creen que hay que ser tolerantes con todo el mundo (con los que niegan el Holocausto, por ejemplo), así los nuevos escépticos creen que hay que ser escéptico con todo. Con el cambio climático también.

Así que para acallar a ese cuñado neo-escéptico o al típico enterado de barra de bar, aquí hay una información resumida y sencillita que se pueden leer. Son las diez razones más repetidas por los escépticos del cambio climático con las respuestas en cursiva. Está adaptado de la BBC. Noviembre 2007.

1. Las evidencias de que la temperatura de la Tierra aumenta no son claras. La mayoría de las series datos provienen de estaciones meteorológicas de superficie, muchas situadas en el entorno urbano. Cuando estas estaciones registran un aumento de la temperatura, en realidad están detectando el efecto “isla de calor” que provocan las ciudades. Además, la cobertura tiene lagunas, con grandes regiones de la Tierra sin datos. Los datos de indicadores como los anillos de los árboles o de la estalactitas están sujetos a grandes errores.

El calentamiento es inequívoco (0.8º C desde 1900, la mitad después de 1979). Las estaciones meteorológicas, la temperatura de los océanos, la reducción de la superficie de las nevadas y del hielo ártico, el adelantamiento de la primavera de las plantas y los insectos, globos meteorológicos y satélites todos muestran resultados coincidentes. El efecto “isla de calor” es real, pero pequeño y ha sido corregido en los cálculos por la NASA, por ejemplo, usando sólo los datos de estaciones rurales. Además la distribución de la temperatura no se parece a la distribución de las concentraciones de población. El mayor calentamiento se observa en latitudes altas, poco pobladas.

2.Hay un enfriamiento desde el 98. Desde 1998 los registros obtenidos por satélites y globos radiosonda no muestran calentamiento.

1998 fue un año excepcionalmente cálido debido a El Niño. Existe una variabilidad grande de una año al siguiente (la gráfica es “ruidosa”) y tomar una serie de años específica es hacer una elección intencionada. Si se elige el 1997 o el 1999 el incremento de la temperatura es más espectacular. En cualquier caso, incluso la tendencia desde el 1998 es positiva.

3. El clima de la Tierra ha sido más cálido en el pasado reciente Hubo un periodo cálido en la Edad Media en el que fue posible el cultivo de la vid en el norte de Inglaterra. El Ártico estaba más caliente en los años 30 que ahora. Ha habido otros muchos periodos cálidos, como el último interglacial (hace 125.000 años) o el Plioceno (hace 3 millones).

Esas variaciones fueron causadas por oscilaciones de la órbita terrestre o de la actividad solar. No tienen nada que ver con lo que está pasando ahora. El periodo cálido medieval parece que no fue global y sólo afectó a Europa occidental y aunque el Ártico estuviera más caliente en los años 30 que en décadas posteriores, ahora está más caliente que entonces.

4. Los modelos informáticos no son fiables. Las previsiones se basan en modelos que son incapaces de incluir todos los aspectos de algo tan complejo; por ejemplo, la influencia de las nubes, la distribución del vapor de agua, el efecto sobre la vegetación… Siempre serán muy imperfectos

Los modelos se comprueban y se calibran con largas series de datos. Para que sea utilizado, el modelo deba pasar una serie de pruebas como, por ejemplo, que sea capaz de predecir lo que sucede en un periodo dándole los datos del periodo anterior. Y mejoran día a día. El informe de IPCC incluía predicciones para las regiones climáticas con un detalle que hubiera sido imposible en 2001. Quien desconfía en este tipo de simulaciones por ordenador no debería subir a un avión, ni tomar un medicamento, por ejemplo. En todos los procesos técnicos de una cierta complejidad se emplean.

5. La atmósfera no se está comportando como predicen los modelos. Los modelos por ordenador predicen que los niveles inferiores de la atmósfera, la troposfera, debería calentarse más deprisa que la superficie de la Tierra. Los datos demuestran lo contrario. Los datos son poco fiables, provienen de diferentes satélites y cada uno ha sido diseñado de forma diferente, sus órbitas se han alterado con el tiempo y los sensores que llevan envejecen.

Dos estudios por separado de los datos de los satélites demuestran que existe calentamiento de la troposfera, uno más rápido que en la superficie y el otro ligeramente más lento. Teniendo en cuenta la incertidumbre asociada a este tipo de mediciones es normal, no es una discrepancia grave. La información que proporcionan los globos meteorológicos también tiene sus problemas, pero el IPCC concluyó que: “desde 1958, el calentamiento troposférico estimado por radiosondas ha excedido ligeramente el calentamiento de la superficie”.

6. El clima está influenciado básicamente por el sol. La historia de la Tierra muestra que el clima refleja cambios cíclicos en la emisión de energía del Sol. Todo calentamiento debe ser atribuido fundamentalmente a a variaciones en el campo magnético solar y al viento solar.

Las variaciones en la actividad solar afectan al clima, pero no son el único factor. No hay ninguna tendencia positiva de ninguno de los índices de actividad desde los 60 (y posiblemente hay una pequeña tendencia a disminuir la actividad), las variaciones de la actividad solar no pueden considerarse responsables de la tendencias recientes del clima. La diferencia entre el máximo y el mínimo de la actividad solar a lo largo de los 11 años del ciclo solar es 10 veces más pequeño que el efecto de los gases de invernadero en el mismo periodo de tiempo.

7. El aumento del dióxido de carbono siempre sucede después del calentamiento, no antes. Los gases que van quedando atrapados en el hielo desde hace un millón de años muestran ciclos de aumento de temperatura y del CO2 atmosférico de 100.000 años. Pero el incremento de la concentración de CO2 se produce algunos siglos después, no antes.

En términos generales es cierto, pero completamente irrelevante. Se trata de ciclos que tienen que ver con la respuesta de los océanos a los cambios atmosféricos debidos a las oscilaciones en la órbita terrestre. El calentamiento hace que los gases en el mar se vuelvan menos solubles y pasen a la atmósfera. La situación actual es completamente diferente porque el 35% de incremento de la concentración de CO2 (con relación al período pre-industrial) proviene de la actividad humana. Los niveles son los más altos de los últimos 650.000 años registrados en los hielos, y probablemente son los más altos de los últimos tres millones de años.

8. Los datos sobre huracanes y el hielo ártico son demasiado pobres para deducir tendencias. Antes de la era de los satélites las observaciones eran muy sesgadas y restringidas a las áreas accesibles, y los huracanes sólo se registraban si provocaban daños en zonas habitadas. Hay pocos datos de satélite como para pretender que los huracanes son más fuertes y frecuentes o que pasa algo excepcional con el hielo ártico. Las observaciones fiables del Ártico empiezan a finales del XVIII, y la observación metódica de las tormentas del Atlántico empieza en 1944.

Aunque los datos podrían ser más completos se pueden apuntar algunas conclusiones. Y el IPCC no sostiene que los huracanes vayan a ser más frecuentes. El informe del 2007 dice que es probable que se vuelvan menos frecuentes pero más intensos.

9. El vapor de agua es el gas de invernadero más importante, el CO2 representa muy poco, en comparación. El efecto invernadero natural mantiene a la Tierra 33 ºC más caliente de lo que debería estar en función de su distancia al Sol. El vapor de agua es el principal gas de invernadero y supone el 98% de todo el calentamiento. Los cambios en la concentración de CO2 o metano tienen poco impacto. La concentración de vapor de agua en la atmósfera está aumentando, pero esto no implica un mayor calentamiento. Depende de cómo se distribuya el vapor de agua.

El vapor de agua está en un equilibrio con la temperatura del planeta que puede medirse en una escala aproximadamente anual, siguiendo el ciclo del agua, mientras que los gases “raros” de invernadero, como el CO2 permanecen en la atmósfera durante periodos mucho más largos, décadas o siglos. La afirmación de que el aguas es “el 98% del efecto invernadero” es falsa. En realidad hace un 50% del trabajo; las nubes añaden un 25%, y el CO2 y otros gases de invernadero suponen el 25% restante. La concentración de vapor de agua en la atmósfera aumenta con la temperatura, lo que agrava el problema. Este efecto de retroalimentación positiva se tienen en cuenta en todos los modelos climáticos.

10. Otros problemas como la pobreza o el SIDA son más urgentes El protocolo de Kyoto no reducirá las emisiones de forma apreciable. Los objetivos son demasiado modestos y se aplican en sólo algunos países y han sido desvirtuados en el proceso. Muchos gobiernos entusiastas con el tratado no van a alcanzar los objetivos que firmaron. Incluso si es real, el cambio climático es sólo un problema entre los muchos que tiene la Humanidad. Los gobiernos y las sociedades responden de forma proporcionada a los problemas. No pretendamos que el clima sea diferente. Y algunos economistas opinan que un clima más cálido podría tener ventajas.

Las discusiones acerca del protocolo de Kyoto están fuera del ámbito científico, aunque, efectivamente, no reduciría las emisiones en la medida ni a la velocidad que el IPCC considera necesaria. Los informes del IPCC apuntan a que el cambio será desastroso para los países más pobres, aunque las regiones frías podrían beneficiarse temporalmente de mayores cosechas. Invertir en eficiencia energética, nuevas energías y energías renovables claramente va a beneficiar a todo el mundo.

3 respuestas a Contra escépticos climáticos

  1. Confusio dice:

    Perdona la tardanza. No soy experto en el tema, pero supongo que el 65% es consecuencia del calentamiento. Feedback positivo. Intentaré corroborarlo.

  2. Fleischman dice:

    Hola, me ha sorprendido que (solo) “el 35% de incremento de la concentración de CO2 (con relación al período pre-industrial) proviene de la actividad humana”.

    ¿Sabes de dónde procede el otro 65% de incremento?

    Un saludo.

  3. […] el aumento de temperatura sucede antes que el aumento de CO2. Ya lo sabemos, y ya hemos explicado en este mismo blog por qué es […]

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