Los Papalagi

Recuerdo este librito como una de las lecturas más sorprendentes de mi juventud. Los Papalagi es una obra que reúne los discursos del jefe samoano Tuavii de Tiavea, recopilados por Scheurmann, un artista alemán, que los publicó en 1920. Tuavii, que viajó a Europa a principios del siglo XX, explica a sus paisanos cómo son y cómo piensan los hombres blancos. Es un libro de antropología al revés, es el salvaje el que describe al civilizado. La obra ha sido editada en España por Integral en un librito con magníficas ilustraciones de Joost Swarte, uno de los padres de la “línea clara”.

Tuavii de Tiavea habla como un sabio y nos pone a caldo: Cuenta que los blancos tenemos formas absurdas y antihigiénicas de vestirnos, que nuestras casas son tristes agujeros, que los relojes nos gobiernan, que sólo nos preocupa el dinero y poseer cosas… los hombres blancos estamos, además, poseídos por la enfermedad del pensamiento profundo.  A Tuavii le asombraba que existieran los oficios y que las personas tuvieran que estar toda su vida haciendo una única cosa. Incluso había gente cuyo oficio era pensar, lo que al buen polinesio le parecía el colmo del absurdo.

El jefe samoano es, exactamente como el europeo espera que sea el Buen Salvaje. Es un cristiano primitivo, intrínsecamente bueno, generoso y sencillo, pero con una enorme intuición para no dejarse deslumbrar por los adelantos y la opulencia del hombre blanco. Francamente, el salvaje resulta demasiado moralista para ser creíble.

Pero no es el único detalle sospechoso. Entre las numerosas incongruencias del libro nos encontramos con Tuavii explicando en su lenguaje primitivista cómo visten los hombres blancos y empleando para ello el término “taparrabos” y describiendo los zapatos como “canoas”. Lo cierto es que desde 1830 los misioneros y comerciantes ya se habían establecido en Samoa, así que resulta ridículo que ochenta años después un jefe samoano tenga que explicarles a sus paisanos qué son los pantalones o los zapatos. Los samoanos no necesitaban esas explicaciones, algunos de ellos ya usaban esas prendas a principios del siglo XX. Scheurmann consideró necesario hacer a los samoanos más “primitivos” de lo que eran para satisfacer el gusto del lector medio occidental. También llama la atención que un documento de primera mano sobre el pensamiento aborigen, en el que se explican sus opiniones sobre la sociedad, la economía, el sexo, el arte y las creencias, no sea referencia obligada para los antropólogos que estudian el tema. Sin embargo, ni los manuales de antrolopología, ni los libros de historia o de arte de Polinesia que he consultado citan una fuente tan jugosa. (Campbell 1989, Scarr 1990,  Oliver 1989, Munro-Lal 2006, este último es una revisión sobre fuentes históricas con un capítulo dedicado específicamente a Samoa)… ni una palabra. La razón es que para cualquier conocedor de polinesia, sus gentes y sus lenguas, el libro es una falsificación evidente. Las incongruencias del libro y la trayectoria de su autor se explican detalladamente en este arículo (pdf).

Para resumir, Tuavii, tan moralista y tan primitivo a la vez, es una invención de Scheurmann, que apenas pasó un par de meses en Samoa, de manera que es muy difícil creer que conociera la lengua de los isleños hasta el punto de poder actuar de taquígrafo. Parece que encima la obra es un plagio de Lukanga Mukara, obra publicada por entregas en 1912 y que era una recopilación de los discursos de un jefe africano que describía en tono jocoso las costumbres de los blancos. La obra estaba firmada por Hans Paasche, explorador y pacifista alemán, que en ningún momento pretendió hacer pasar los discursos por auténticos.

Y qué decir del autor… Scheurmann perteneció durante un tiempo al movimiento wandervögel, profesaba un “cristianismo impertinente” (su salvaje es cristiano, por supuesto) y predicaba un edenismo primitivista de origen romántico en el cual el hombre que vive en contacto con la naturaleza es el depositario de las más puras esencias. Ha sido la industralización, el desarraigo y el contacto con otros pueblos ya desarraigados lo que ha traído el mal y ha socavado los cimientos de una sociedad noble. En todos los nacionalismos puede rastrearse este lugar común, por eso no es sorprendente que Scheurmann acabara militando en el partido nazi, que había incorporado a su discurso estos elementos pastoralistas para atraer a los urbanitas ingenuos. Así nació el Blut und boden, un movimiento de retorno al campo que prosperó durante el nazismo. El mundo rural era el lugar donde podían encontrarse mejor conservadas las virtudes de la raza aria, sin contaminar con el aluvión humano de las ciudades, que era, precisamente, el hábitat donde medraba el judío.

Tendría que haber sospechado desde el principio… Si algo lo publica la editorial Integral, las posibilidades de que se haya comprobado su veracidad son escasas. Hoy en día está claro que se trata de un bulo, pero en internet son mayoría las páginas que lo presentan como un documento auténtico y se propone como lectura complementaria para la escuela. En esta página sobre contenidos interculturales patrocinada por el Ministerio podemos consultar el libro entero sin leer ni un párrafo acerca de su falsedad. Como he explicado en un post anterior, luchar contra este tipo de fraudes es agotador.

Siempre sale el defensor bienintecionado: “el libro es una invención, pero ayuda a los niños a comprender otras culturas….” Parece que si las otras culturas son inventadas es aún más didáctico. También hay quien dice que el indígena ha sido vilmente expoliado y que, en desagravio, son admisibles estas invenciones que lo retratan como un ser tan sabio y bondadoso que su mirada nos avergüenza… y tenemos tanto de que avergonzarnos.

Yo creo que las mentiras, aunque sean bienintencionadas acaban pasando factura. Y si no, mirad la educación religioso-patriótica que recibió mi generación. Estaba llena de esas mentiras bienintencionadas, mentiras piadosas, mentiras para mantener el orden social. Ahora estamos propagando la mentira multicultural, por ignorancia, mayormente; pero es triste que para respetar a otras culturas tengamos que inventarnos indígenas de ficción. Fabricamos un buen salvaje artificial para enseñar a respetarlo. ¿Tan impresentable es el salvaje de verdad?

Bibliografia

Campbell, I.C. 1989 A History of the Pacific Islands. UC. Berkeley

Oliver, D.L. 1989 Native cultures of the Pacific Islands. Univ. de Hawai

Munro, D. Lal BV (eds.) 2006. Texts and context. Reflections in Pacific Island Historiography. Univ. de Hawai

Scarr, D. 1990. A history of the Pacific Islands. Macmillan Co. of Australia

Tent, Geraghty 2001. Exploding sky or exploded myth. The origin of Papalagi. The Journal of the Polinesian Society Vol 110-2

Thomas, N. 1995. Oceanic Art. Thames and Hudson. Londres

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9 respuestas a Los Papalagi

  1. My little caravan craft parties for kids

    Los Papalagi | No me hagas mucho caso

  2. Confusio dice:

    Lo único que te rogaría es que te leyeras el artículo. Me parece lo mínimo antes de comentarlo.

  3. hegel dice:

    a que os refieres con eso de “la mentira multicultural”?no serás uno de esos neonazis de mierda escorias conspiranoicas,que se inventan chorradas de “razas superiores” “racialismo” “marxismo cultural” “conspiración judeo masonica”y demás estupideces para su panfletismo de 2 centavos como los colgaos de metapedia?

  4. pasalomoco dice:

    Menos mal que he encontrado este artículo.
    Me dejó una amiga el libro porque es el favorito de su padre (estudia antropología por la UNED)
    La verdad es que ya me estaba oliendo, nada más empezar a leer, algo a mentira o a absurdez.
    El libro estaría bien si reconociera que es un invento del tipo este… pero poner en boca lo que supuestamente dice un nativo sobre el mundo occidental me parece totalmente asqueroso y sin ética antropológica.

  5. pasalomoco dice:

    BRAVO. Me dejó una amiga este libro porque era el preferido de su padre (que estudia antropología por la UNED) y nada más empezar a leer ya me olía algo fuerte.
    Me parecía muy increíble y menos mal que ya hay estudios serios sobre esto !

  6. Confusio dice:

    Jesus, me parece criminal lo que se ha hecho con muchos pueblos indígenas, pero no me siento culpable por haber comprobado la veracidad de la historia. Precisamente en Los Papalagi lo que se puede leer es el discurso de un imperialista en embrión. ¿Cómo llamaremos a los que entran en contacto con otras culturas, no les gusta como son, no se parecen a lo que él ha leído en las novelas de su juventud y deciden inventárselos? La invención de un buen salvaje a nuestra medida es un gesto profundamente colonialista.
    Buena suerte en tu viaje, pero cuando entres en contacto con los “salvajes” ceo que lo más honrado es esforzarse en aceptarlos como son.

  7. jesus dice:

    que triste que despues de leer esos discursos te hayas dedicado a bbuscar si eran verdaderos, recuerda que a esos que llamas salvajes gente como nosotros destruyo su mundo y lo estan convirtiendo en un lugar mas ”civilizado”, o que crees que a todos los aborigenes les encantaba como destruian sus culturas, para mi no me importa si fue mentira la historia, solo trato cada dia de poner en practica lo que he aprendido, cuanto anhelo alejarme de toda civilizacion y vivir de verdad la vida, que suerte tienen los ”SALVAJES” que todavia tienen esa dicha

  8. Confusio dice:

    Bueno, la página no es del Ministerio, sino de la UGT. El Ministerio paga (y la UE también, por cierto).
    Y tienes razón respecto al pésimo nivel de la wikipedia en castellano. Casi siempro suelo poner links a la versión inglesa.

  9. Biel dice:

    Muy bueno el artículo. Pero disiento en una cosa: la interculturalidad no es esa simplificación que aparece en la página del ministerio. Es una reacción contra el multiculturalismo y el comunitarismo, que ponían el nosotros por encima del yo. El interculturalismo hace hincapié en que los derechos individuales están por encima de los colectivos, y no se mete en la bondad intrínseca de los salvajes: más bien dice que si una cultura primitiva tiene alguna costumbre bárbara, esto no deja de ser reprobable. Una de las pruebas de que en España no hemos entendido gran cosa es comparar los contenidos de la wikipedia sobre interculturalidad en inglés y en español. Un abismo.
    Creo que el problema viene de más atrás: lo empezó Rousseau, con su buen salvaje. Por ser un ilustrado que exculpó al mal (haciéndolo depender del contexto) nos metió en un lío que todavía dura en la progresía bienintencionada. Kant era más listo.

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