Personalidad parasitada

Busqué hace algun tiempo información sobre las enfermedades que transmiten los gatos callejeros, para irritación de algunas personas que consideran una buena acción darles comida. Así encontré un par de artículos sobre la toxoplasmosis y su efecto sobre la conducta que me dejaron atónito. Vean, vean…

El checo Flegr, ha estudiado mediante tests la personalidad de afectados por infección latente de toxoplasma. Son personas que no manifiestan síntomas (o eso se creía hasta ahora), pero que dan positivo a los tests de anticuerpos y los comparó con los que daban negativo. Los hombres infectados eran más propensos a saltarse las reglas y eran más expeditivos, suspicaces, celosos y dogmáticos. Las mujeres infectadas, por el contrario, era más cálidas, concienzudas, perseverantes y respetuosas con las reglas. Hombres y mujeres infectados coincidían en ser más inseguros y aprensivos que los no infectados.

En pacientes que habían sufrido toxoplasmosis aguda los efectos eran más acusados con el tiempo. El factor G del test Catell, que mide la conformidad con las reglas y la etiqueta social, iba decreciendo con los años en hombres y aumentando en mujeres. Los hombres acentuaban su inconformismo, autoindulgencia y tolerancia al desorden, mientras que a las mujeres les pasaba lo contrario.

Los efectos sicomotores también son importantes. Los infectados puntuaban peor en un test de reflejos. El autor cuenta que en un hospital de Praga analizaron la sangre de 146 individuos considerados culpables de haber provocado accidentes de circulación, tanto conductores como peatones, y se compararon con 446 muestras al azar tomadas en la misma ciudad. Los infectados por Toxoplasma tenían 2.65 veces más riesgo de provocar un accidente que los que dieron negativo. También se ha relacionado Toxoplasma con los intentos de suicidio y conductas autolesivas.

Además, la toxoplasmosis podría ser la causa de muchos casos de esquizofrenia. El primer estudio se hizo en Polonia en 1953; desde entonces la evidencia es creciente y existe consenso acerca del papel de la infección en la conducta y específicamente en la esquizofrenia. Este meta estudio revisa 42 trabajos sobre el asunto y resulta que las probabilidades de padecer esquizofrenia son 2,7 veces superiores en los infectados por Toxoplasma. No es determinante, pero este factor es más importante que la predisposición genética, por ejemplo. Además hay otros patógenos que también tienen relación con la enfermedad.

Pero ¿qué gana Toxoplasma con todo esto? Pues según la llamada Hipótesis de la manipulación, ciertos parásitos afectan la conducta de sus hospedadores para conseguir completar su ciclo vital. Los hospedadores más frecuentes son los roedores, pero el gato es el hospedador final de Toxoplasma, donde estos simpáticos animalitos acaban de completar su ciclo vital, se aparean en el intestino y diseminan sus huevos (ooquistes) a millones en las heces del felino. Si el ratón infectado se vuelve torpe, descuidado y falto de reflejos incrementa mucho sus probabilidades de ser capturado por un gato. Y parece que Toxoplasma convierte al roedor infectado en un suicida. Este estudio y este otro encuentran conductas muy temerarias entre las ratas infectadas. No solamente son más “exploradoras” y atrevidas, es que además, no reaccionan ante el olor a gato, que aterroriza incluso a las ratas de laboratorio que no han visto un gato en generaciones. Las infectadas por Toxoplasma sentían incluso preferencia por los lugares que olían a gato.

Parece que Toxoplasma gondii hacía exactamente lo mismo con nuestros antepasados, porque en nuestro antiguo hábitat africano, el morir devorados por felinos no tenía nada de particular. Hoy en día, los simios son una parte importante de la dieta de los leopardos, por ejemplo. En nuestro hábitat urbano actual es, por supuesto, imposible que te coma un león, aunque las personas que viven solas con gatos tienen ciertas posibilidades de ser devoradas si mueren y nadie encuentra el cadáver antes de que a los gatos les entre hambre. La naturaleza es sabia, pero un poco cabrona.

Anuncios

One Response to Personalidad parasitada

  1. Plotino dice:

    Así que la esquizofrenia es una enfermedad infecciosa. Tendría gracia… Freud decía que la esquizofenia era un trastorno narcisista. Me asombra lo equivocado que puede llegar a estar un “sabio”, y me asombra más aún lo poco críticos que son sus seguidores, porque el razonamiento y la argumentación que empleaba para sostener eso era más o menos igual de caprichosa que la que empleaba para sostener su explicación de la neurosis o de los sueños: Especulación basada en anécdotas seleccionadas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: