¿Qué ve usted aquí?

Test-de-Rorschach

Google dedica la portada o el doodle, como he visto que lo llaman, al test de Rorschach por el aniversario del nacimiento de su inventor. Si hacemos clic para buscar información sobre el sujeto acabaremos probablemente en la Wikipedia.

Es triste comprobar que la enciclopedia libre en castellano suele contener una información mucho más pobre y más sesgada que la versión en inglés. En la versión en castellano es imposible enterarse de que hay una creciente polémica sobre la efectividad del test, así como de otros tests proyectivos parecidos. La publicación de varios libros y revisiones de trabajos científicos ha dejado al test de las manchas de tinta muy menoscabado. Hay quien lo considera incluso simple charlatanería.

Test2Los trabajos de Howard N. Garb, principalmente, desataron una polémica que todavía continúa en la que queda de manifiesto que la utilidad de este tipo de tests está muy lejos de estar demostrada. Hay, por supuesto, trabajos que afirman que los resultados obtenidos con él son consistentes, repetibles y con utilidad diagnóstica, pero suelen carecer de grupo control, están hechos con pequeños grupos de pacientes o sobre pacientes ya diagnosticados. Por el contrario, estudios más cuidadosos demuestran que los resultados tienen mucho más que ver con las opiniones, formación y actitudes del terapeuta.

El problema es que la metodología de aplicación del test puede hacer que personas relativamente normales parezcan psicópatas esquizofrénicos. Aplicado a menores hace que niños psicológicamente saludables sin antecedentes de enfermedad mental aparezcan como psicóticos, depresivos, con deterioro cognitivo o con graves dificultades de comunicación. Además no es repetible porque los cuestionarios de valoración de los resultados son muchos y muy diferentes. Dos evaluadores raramente llegan a la misma conclusión, especialmente si la prueba se hace antes de que haya un diagnóstico establecido.

Garb recopiló la mayor parte de sus críticas en un libro: What’s wrong with Rorschach test? (2003) donde daba muchos ejemplos de conclusiones erróneas y meteduras de pata de los terapeutas que lo utilizan, algunas bastante cómicas. Además, algunos defensores de las manchitas llevan tan lejos su fe que  han llegado a decir que sirve para diagnosticar el cáncer.

Aquí se puede leer una recensión del libro de Garb hecha por un psicoanalista que pretende ser una crítica y termina poniéndose en evidencia. Empieza llamando obsesos a los autores acusándolos de tener una fijación con el test. Después se pregunta por qué no se dedican a criticar otras pruebas diagnósticas sin base científica suficiente como el polígrafo o las mamografías preventivas (!). Sin embargo, reconoce que el test no tiene credibilidad como para ser utilizado como prueba en un juicio, ni para detectar abusos sexuales. El psicoanalista termina preguntándose por qué, a pesar de las abundantes evidencias en contra, Garb no consigue explicar la popularidad y persistencia del test.

La crítica me parece un ejercicio de autocondescendencia: ¿Por qué se meten con nosotros? Nos tienen manía… Los hay mucho peores… y finalmente, algo tendrá, si a la gente le gusta. Que se muestren dispuestos a renunciar a su empleo como prueba en un juicio demuestra que ni ellos mismos lo toman en serio.

Un dictamen basado de tests proyectivos puede separar a un niño de sus padres o llevar a alguien a la cárcel, de manera que el asunto no es baladí. En la página 80 del Oxford Handbook of Clinical Psychology deja claro que estos tests no deben ser empleados en psicología forense. No porque sean esencialmente inútiles, sino porque su uso favorece una visión basada en la intuición del terapeuta con consecuencias que pueden ser muy graves para los menores y sus familias.

Google lo ha transformado en una especie de pasatiempo de salón. Quizá sea el uso más apropiado o, por lo menos, menos peligroso.

Bibliografía:

Lilienfeld, S O. , Wood, J M. , Garb, H N. 2001 El Rorschach y otros tests proyectivos. Investigación y Ciencia. 298

Garb,  H.N., Wood, J.M., Lilienfeld, S.O., Nezworski, M.T. 2005. Roots of the Rorschach controversy. Clinical Psychology Review 25. 97–118

2011 The Oxford Handbook of Clinical Psychology

Erickson, Lilienfeld, Vitacco 2007. A critical examination of the suitability and limitations of psychological tests in family court. Family Court Review. Abril 2007 452.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: