Meditación y epilepsia

5 julio 2012

El meditador en pleno disfrute autocomplaciente de la liberación de serotonina. (Guy Delisle. Crónicas Birmanas. 2007)

El Dr. Harinder Jaseja ha sido muy amable al enviarme el texto íntegro de un artículo suyo en el que explica la relación entre meditación y epilepsia. Generalmente sólo se puede acceder libremente a los resúmenes de las publicaciones científicas, pero si el tema te intersa mucho y escribes al autor, generalmente te lo envía sin problema. Os hago un brevísimo extracto sin entrar en términos técnicos en los que tampoco soy experto:

La meditación es un ejercicio mental practicado ampliamente como terapia antiestrés en la creencia de que es eficaz para una serie de padecimientos médicos, especialmente trastornos neurológicos. Además, existe la opinión general de que la meditación es una práctica absolutamente segura que carece de efectos nocivos. Sin embargo, con la llegada de las técnicas de neuroimagen, se ha planteado la posibilidad de produzca efectos adversos. Una de las cuestiones que se debaten es su potencial epileptogénico.

H. Jaseja (que curiosamente trabaja en una institución científica hindú) estudia el papel de la meditación a la hora de inducir oscilaciones rápidas (que se observan en el electroencefalograma) y concluye que puede predisponer a la epilepsia.

Durante la meditación se producen disparos de oscilaciones de alta frecuencia (ondas gamma). Este efecto potencialmente adverso, descrito por Kasamatsu y Hirai (An electroencephalographic study on the zen meditation (Zazen). Folia Psychiatr Neurol Jpn 1966;20(4):315–36), Lehmann et al 2001 y Lutz et al 2004, predispone a las convulsiones epilépticas. Las alteraciones inducidas por la meditación en la neurofisiología y neuroquímica del cerebro provocan, además, efectos a largo plazo que no están suficientemente estudiados. Estos resultados están en desacuerdo con la opinión de algunos investigadores que han defendido la meditación como una medida terapéutica eficaz para la epilepsia. Uno de los defensoreres de su validez como terapia (para la epilepsia y para todo en absoluto) es Orme-Johonson, que también es director del Programa de doctorado en Psicología de la Maharishi International University y, por supuesto, se refiere siempre en sus publicaciones a la Meditación Trascendental, marca registrada (lo de marca registrada no es broma). Lo mismo hace su colega Swinehart, que trabaja en MERU, la sucursal holandesa de la Maharishi. Como se puede ver, no se trata de opiniones objetivas, sino que hay un claro conflicto de intereses. Y atención porque esta gente han puesto los presupuestos públicos de educación y de sanidad en su punto de mira.

Pero Jaseja concluye que los pacientes con epilepsia deben ser advertidos acerca de los efectos de la meditación, que puede presentar resultados adversos. La meditación debe descartarse como terapia en pacientes con trastornos neurológicos, especialmente epilepsia.

Todo esto suena familiar: las panaceas no existen. Si un medicamento o una terapia no tienen contraindicaciones o efectos secundarios es porque es un simple placebo. Por otra parte, meditar es manipular la fisiología del cerebro, el órgano más complejo que existe ¿por qué habría que esperar solo beneficios? Espero que Guy Delisle no empieze a sufrir convulsiones.

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Meditemos sobre la meditación

22 junio 2011

Para los que buscan información objetiva sobre la meditación y sus efectos me permito recomendar este estudio de 2007 elaborado por una decena de científicos de la Universidad de Alberta para una agencia del gobierno USA. Es bastante exhaustivo (es un tocho de 470 páginas); analizan 813 estudios, de los que la mayoría destacan por su baja calidad metodológica. La conclusión es que no existen pruebas de efectos de la meditación sobre la salud en general: Está disponible entero en pdf y es muy útil para orientarse en el complejo berenjenal de técnicas, escuelas y tradiciones. Lo que menos me gusta es el uso abusivo de siglas, pero supongo que es necesario para no pasar la frontera sicológica de las 500 páginas. Aquí hay una entrevista a los autores, que en general no fueron entrevistados por ningún medio importante. Ya os habréis fijado que este tipo de estudios nunca salen el los periódicos ni en la tele.

Han hecho un trabajal… Inicialmente seleccionaron, buscando en toda clase de bancos de datos, 2,285 artículos potencialmente relevantes. La aplicación de los criterios de selección los dejó en 911. Las razones para excluir estudios eran las siguientes: (1) el estudio no estaba dirigido a estudiar la efectividad de la meditación (n= 909), (2) estudios sin grupo control (n= 280), (3) el estudio no aportaba datos medibles relacionados con la salud (n= 170), (4) el estudio no examina un grupo de población adulta (n= 9), y (5) el estudio está hecho sobre menos de 10 participantes. El trabajo distingue cinco amplios tipos de meditación: Mantra, Atención Plena (Mindfulness), Yoga, Tai Chi, y Qi Gong y los compara entre ellas y con otras alternativas como la educación sanitaria (HE).

Los resultados son demoledores para aquellos que piensan que la meditación es la solución de casi todo. No se ha demostrado que sea la solución de prácticamente nada. Ocurre algo parecido a lo que se encuentra al evaluar la calidad de los estudios que demuestran la efectividad de la acupuntura o la homeopatía: Existe una gran cantidad de estudios propagandísticos de baja calidad que pretenden haber encontrado evidencias. Los estudios más rigurosos no encuentran nada o casi nada.

Es impresionante la cantidad de cosas para las que NO SIRVE la Meditación Trascendental ®, (recordemos que es una marca registrada). No ofrece ventaja sobre la educación sanitaria para mejorar la presión arterial, ni el peso corporal, ni la frecuencia cardiaca, ni el estrés, ni la ira, ni el colesterol, tampoco sirve para controlar la ingesta alimentaria ni el nivel de actividad física en pacientes hipertensos. La Respuesta de Rejalación (RR) no es mejor que el biofeedback para reducir la presión arterial en hipertensos (lo que no quiere decir que el biofeedback funcione). El yoga no produce efectos clínicos estadísticamente significativos sobre la presión arterial en comparación con pacientes no tratados. Tampoco es mejor que el ejercicio físico para reducir el peso corporal en pacientes con trastornos cardiovasculares. La meditación budista zen en pacientes hipertensos no funciona mejor que, simplemente, tomarse la presión arterial de vez en cuando. Algunos meta-análisis no han podido hacerse. Por ejemplo, respecto al efecto sobre la drogadicción, los estudios eran demasiado heterogénos. Muchas prácticas diferentes y muchos tratamientos de los resultados que no tienen nada que ver unos con otros. Los tres mejores estudios, que estudiaron respectivamente la Atenció Plena, el RR y el Yoga son inconclusivos.

Yo mismo estoy sorprendido de unos resultados tan pobres, especialmente la meditación de Atención Plena, que tiene unos objetivos modestos (tratar la depresión) y está desprovista de elementos místicos. Finalmente, uno se pregunta, ¿sirve para algo algún tipo de meditación? Algo hay: El meta-análisis reveló que los efectos fisiológicos más fuertes y consistentes en poblaciones sanas se producen en la reducción de la frecuencia cardiaca, presión arterial y el colesterol. El efecto neuropsicológico más fuerte es en el aumento de la creatividad verbal. Hay también algunas pruebas de “antes y después” que apoyan la hipótesis de que ciertas prácticas de meditación reducen el tiempo de reacción visual, la presión intraocular, y aumentan el tiempo de contención de la respiración (no es sorprendente porque muchos tipos de meditación ejercitan el control de la respiración). La Mindfulness ha demostrado algún efecto en la prevención de la drogadicción. En el estudio comparativo del yoga para el alcoholismo se encuentra una tasa de recuperación significativamente mayor para el grupo de practicantes de yoga, aunque en ambos casos es discutible a qué se debe exactamente el efecto (cambio en el modo de vida y en el entorno social…). El estudio que comparó la RR con la relajación muscular progresiva (PMR) en alcohólicos encontró efectos en la presión sanguínea (que se mantuvo más baja que en el grupo control), pero no para las otras medidas (ansiedad, pulso, y conductividad de la piel). De manera que se puede decir que la RR y PMR produjeron cambios significativos en la tensión. Pero la baja calidad metodológica de los estudios indica que la mayoría pueden dar lugar a sobreestimaciones de los efectos del tratamiento o son difícilmente generalizables. En particular, la falta de un grupo de control correspondiente en el antes y el después de los resultados impide controlar las tendencias temporales y la sensibilidad a las características metodológicas. Por lo tanto, esto resultados deben interpretarse con cautela.

Los autores sugieren que los que quieran estudiar los efectos de estas y otras técnicas parecidas, utilicen los criterios CONSORT (Consolidated Standards of Reporting Trials) para no perder el tiempo y no hacérselo perder a los demás. Estos criterios están pensados para evitar las malas prácticas de las farmacéuticas, que intentan a menudo hacer creer en la eficacia de sus fármacos a base de estudios poco rigurosos. Pero como sucede con las farmacéuticas, el objetivo de muchos de estos estudios es hacer publicidad engañosa y se dirigen a la prensa y no a la comunidad científica, así que me temo que seguiremos leyendo por mucho tiempo eso de “estudios científicos demuestran que…”


Los alternativos quieren ser convencionales (y lo consiguen)

19 abril 2010

La 719a. meditación de Mr. Natural. R. Crumb

Mr. Natural ya no tiene problemas con la policía. Está bastante integrado y se está forrando. Ya controla más del 50% del mercado de las terapias contra la depresión y la ansiedad. Le van tan bien las cosas que la etiqueta de “alternativo” le empieza a quedar desfasada.

Hablaremos de una de nuestras terapias favoritas y de las que mejor están manejando sus recursos: la Meditación Trascendental. Ya hemos comentado aquí que el objetivo de algunas organizaciones que promueven la Meditación Trascendental es el dinero público. Hay una intensa campaña en los EEUU por la MT como solución a la violencia en las aulas. Aquí nos llegará en algún momento porque ya se sabe lo miméticos que somos con respecto a los yanquis.

Muchas de las investigaciones sobre la MT forman parte de un programa estatal de una agencia del gobierno de los EEUU:

A Clinical Trial of the Transcendental Meditation (TM) Program on Blood Pressure, Psychological Distress, and Coping.

El investigador principal es RH Schneider, de la Maharishi University of Management, en Iowa. Esta universidad fue fundada por Maharishi Mahesh Yogi, el creador de la MT (que, por cierto, es una marca registrada). Yo llamaría a eso un conflicto de intereses.

Y ¿qué se estudia en la Maharishi University of Management? Pues su programa de estudios de grado superior consiste en:

Masters

  • Master of Business Administration (MBA) en sostenibilidad
  • Contabilidad (MBA)
  • Informática (M.S.)
  • Pedagogía (elemental y secundaria)
  • Ciencia védica Maharishi

Doctorado

  • Ciencia védica Maharishi
  • Administración

Un currículum científico completísimo: Ciencia védica y contabildad. Curar a los crédulos y contar su dinero.

Pueden decirse muchas cosas de la Meditación Transcendental ® y de otras terapias de inspiración oriental, pero lo que sí podemos quitarles es la etiqueta de heterodoxas y marginales. Incluso la de “alternativas”. Su financiación no tiene nada de alternativa. Han conseguido enchufarse a los presupuestos estatales y a los seguros médicos. Sus investigaciones (si son dignas de ese nombre) van encaminadas a mantener su estatus.

Sería buena cosa que científicos independientes valorasen la eficacia de todas estas terapias antes de darles el escaso dinero público que se destina a sanidad e investigación.


Meditar, ¿es seguro?

25 octubre 2009

Me he visto necesitado de buscar información sobre la meditación trascendental (MT) y, la verdad es que es poco menos que imposible encontrar en la red nada que no sean panegíricos y alabanzas. No hay manera de encontrar información objetiva en castellano sobre este asunto, probablemente porque hay demasiados intereses económicos en mantener el prestigio de la MT. Os sorprenderíais de saber la cantidad de gente que vive de eso y del mercado paranormal en general.

Uno de los más famosos propagandistas de esta panacea oriental es el mediático Dalai Lama, pero la meditación llegó a Occidente  de la mano de personajes como Maharishi Mahesh Yogi, aún en activo, que te enseña este arte por una módica cantidad (2.500 $). En los 70 se anunciaba que los alumnos más avanzados eran capaces de levitar y adquirir diversos superpoderes (sidhis). Se publicaron fotos en los que se veía gente en el aire en la posición del loto, aunque en realidad estaban saltando.

R. Rabinoff, un físico que se convirtió a la MT, afirmaba que un grupo de gente meditando podía producir cambios en el entorno, disminuir el crimen, hacer crecer más los cultivos, evitar las enfermedades. Puso como ejemplo de todos estos efectos a la ciudad de Farfield, Iowa, donde un 13% de la población practicaba MT. Randi y otros escépticos comprobaron que Farfield no era diferente de las ciudades de alrededor en ninguno de esos aspectos.

El objetivo de la MT en los EEUU son las escuelas y el dinero público. Prometían, por ejemplo, erradicar la violencia en las aulas de San José (California) por unos 56 millones de $ al año y, sobre todo, buscan adeptos. Hoy en día, algunas víctimas de la MT y de gurús desaprensivos cuentan sus experiencias en diversas páginas, aunque parece que, por fortuna, pasó la época dorada de las sectas (o quizá no).

¿Efectos positivos?

Estudiar la MT con ojos críticos es una excentricidad, pero buscando buscando, algo hemos encontrado.

Hay una monografía, (Meditation, classic and contemporary perspectives, editada por D. H. Shapiro y R. N. Walsh en 1984), en la que uno encuentra cosas interesantes e inesperadas. Por ejemplo, me sorprendió comprobar que la MT no consigue bajar la frecuencia cardiaca más allá que la simple relajación. Yo pensaba que eso sí podían hacerlo.

Aunque algunos estudios modernos muestran efectos positivos en la reducción de la hipertensión, los doctores Raj Dhwarka P. y Chittaranjan A. entre otros, discuten su relevancia estadística. Cualquier técnica de relajación tiene efectos parecidos, y la predisposición de los creyentes en la meditación a implicarse activamente en el estudio constituye un sesgo importante. Los practicantes de la MT se esfuerzan en convencer a los investigadores de que funciona, mientras que la relajación no suelen tener practicantes tan proselitistas. Un metaestudio de 2004 dice que definitivamente no hay nada serio al respecto.

Un artículo de 2006 de cuatro psiquatras tailandeses no consiguen encontrar una mayor efectividad de la meditación con respecto a otras técnicas como el biofeedback o la relajación en el tratamiento de la ansiedad.

Aún más explícito es el metaestudio de Canter y Ernst sobre 107 artículos relativos al efecto de la MT sobre diferentes funciones cognitivas. La conclusión final es que no hay evidencias de tales efectos.

¿Y efectos adversos?

En el capítulo 17 de la monografía que citábamos antes (Adverse effects of transcendental meditation), L.S. Otis  explica que, en su opinión, los efectos alegados por los propagandistas de la MT son consecuencia de una selección de las historias más favorables. El psicólogo describe su estudio, que parece bien hecho, con un grupo de voluntarios control que no aprendieron MT y que proporcionaron los valores de “línea base”, un grupo que fue adiestrado en MT simulada y un tercer grupo que recibieron la formación típica en el SIMS (Students International Meditation Society). También pasaron unos 800 cuestionarios a alumnos del SIMS, dividiéndolos en tres grupos: “novicios”, experimentados (realizaban un curso para ser profesores) y abandonos. Curiosamente, los meditadores con largo historial mostraban más efectos adversos que los que habían abandonado el proceso voluntariamente. Esta paradoja apunta hacia una posible conducta adictiva respecto a la MT. Ansiedad, conducta antisocial, confusión, intolerancia a los demás, dificultades para descansar… Se demostró que el número y severidad de los desórdenes estaba positivamente relacionado con el tiempo que llevaban meditando. Los efectos adversos fueron duraderos en algunos casos y algunos voluntarios tuvieron que abandonar el experimento por consejo médico.

Sus conclusiones son que no es una práctica recomendable para todo el mundo y que, en muchos casos es desaconsejable. Publicó sus resultados en 1974 en Psychology Today, pero la marea de la meditación estaba en su máximo por entonces y aquello era remar en contra. El SIMS puso fin a su colaboración con el científico y envió un carta a todos sus profesores de los EEUU atacando duramente el artículo y proporcionándoles respuestas estándar para eludir las sospechas de efectos adversos que pudieran tener los alumnos.

Pasada la marea, en 1993, Persinger publicó un estudio comparando a 221 meditadores con 860 no meditadores y encontró una gran cantidad de efectos de tipo epiléptico: percepciones no relacionadas con los sentidos, percepción de significados ocultos en estímulos intrascendentes y toda una serie de síntomas asociados a los que los psicólogos llaman “pensamiento mágico”… Su hipótesis es que estos procedimientos cognitivos potencian desórdenes de tipo epiléptico. Este investigador encuentra toda una serie de síntomas de preponderancia del hemisferio derecho en los meditadores. Experimentar “presencias” era más frecuente en mujeres, especialmente si eran zurdas. Finalmente advierte que la meditación está contraindicada en esquizotípicos, trastornos de personalidad disociada y todos los grupos que muestren un frágil concepto de sí mismos.

Así que el Dalai Lama que diga misa o recite mantras, pero la Meditación trascendental puede tener efectos secundarios perniciosos.

Contra los problemas físicos y psicológicos los resultados son pobres, y si sus efectos son tan beneficiosos no se explica la elevada tasa de abandono, que es del 35 al 70% según la fuente. Así que no parece una técnica muy poderosa y, aunque sus propagandistas tratan de ocultarlo, existen sospechas razonables sobre posibles efectos secundarios. Entonces, ¿para qué sirve? Pues hay un campo de aplicación en el que la meditación trascendental no tiene competencia: conseguir la paz mundial, evitar las catástrofes naturales, como los terremotos o las epidemias y acabar con la contaminación…¡estamos salvados!

israeli levitando

Meditadores israelíes concentrándose para acabar con el conflicto de oriente medio. Como se puede ver, no tocan con los pies en suelo