Edzar Ernst y los actores

23 enero 2016

 

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Interesante artículo en El País sobre Edzard Ernst, científico crítico contra la homeopatía que ha tenido que bregar con enemigos como el Príncipe de Gales. La Asamblea Nacional de Homeópatas españoles protestó, pero el redactor defendió su trabajo y la defensora del lector de le diario recoge su queja, pero no considera necesario que haya que publicar ninguna disculpa ni rectificación. Los hechos son los hechos. Y el hecho es que un actor haciendo de homeópata tiene tanto éxito con sus pacientes (o más) que un homeópata. Y lo mismo sucede con actores haciéndose pasar por acupuntores o por psicoanalistas.

La conclusión es que se trata de fraudes muy elaborados y que a veces se perpetran desde la convicción bienintencionada del terapeuta. Nadie dice lo contrario. El problema es que cuando el terapeuta comprende cuál es la razón por la que funciona su terapia, le queda el triste papel de hacer de actor a sabiendas el resto de su vida profesional. Muchos ya han digerido el mal trago. Otros prefieren no pensar en ello.

Otra conclusión es que quizá habría que dar lecciones de interpretación a los médicos de verdad para que supieran aprovechar el efecto placebo, tan poderoso ante las dolencias ficticias y reales.

 


Einstein tenía razón

22 noviembre 2015

Einstein


¿Homeopatía para mi perro?

5 noviembre 2015

Los defensores de la homeopatía argumentan a menudo que sus remedios funcionan con animales y eso demuestra que no curan por efecto placebo.
Sin embargo, tengo amigos veterinarios que me han confirmado que se usan placebos para tranquilizar a algunos dueños de mascotas que llegan a ponerse pesados ante cualquier síntoma de su animalito. Sirven para tranquilizar al dueño mientras el animal se cura solo.

He aquí un interesante metanálisis sobre homeopatía en animales. A pesar de tratarse de una revista homeopática y estar realizado por homeópatas, la cosa no sale. Se les puede felicitar por su ecuanimidad.


Ciencia de la buena

4 octubre 2015

No hay nada como un buen gráfico para demostrar las bondades de un producto. A veces es necesario recurrir a profundos tecnicismos para demostrar sus maravillosas propiedades sobre nuestra salud:

Actimel

 

Lo mejor es el asterisco. Dice que si llevas una vida sana estarás más sano.


Homeópatas, naturópatas, drogotas

28 septiembre 2015

Ambulancias

29 naturópatas y homeópatas que participaban en un congreso en una ciudad de Baja Sajonia tuvieron que ser ingresados de urgencia. Padecían delirios, calambres, insuficiencia respiratoria, dolores, palpitaciones… porque habían ingerido el alucinógeno 2C-E o Aquarust. Lo de 2C ignoro si es la dilución homeopática (o sea diluído 1/10.000). Como no sabemos la concentración inicial tampoco eso nos aclara mucho. La homeopatía utiliza una nomeclatura rara para las diluciones y se ve que se hicieron un lío.

En cualquier caso, los pacientes de los homeópatas están en buenas manos.


Si no entiendes la gráfica, vacuna a tus hijos

7 julio 2015

El desgraciado caso del niño fallecido en Olot de difteria ha puesto contra las cuerdas a los antivacunas. Los padres de la víctima se consideran engañados por los argumentos capciosos de los partidarios de la “libertad de vacunación”. Los antivacunas se declaran inocentes y la mayoría han optado por jurar que ellos nunca se opusieron a la vacunación contra la difteria, sino a otras vacunas, que consideran más dudosas. Otros continúan encastillados en posturas tradicionales, e insisten en hacer creer a quien quiera escucharles que las vacunas no son seguras ni eficaces. Respecto a la seguridad, siempre ha sido uno de los problemas que más ha preocupado a los responsables de la salud pública y es la razón por la que algunas vacunas han sido sustituidas. Pero para mí, lo más llamativo es que argumenten que ni siquiera son eficaces. Resulta difícil exagerar la importancia de este punto porque, si eso es verdad, los responsables de la sanidad pública y hasta los médicos son gente extremadamente perversa. Para poner en duda la eficacia de las vacunas suelen emplear dos argumentos: Uno es confiar en el analfabetismo matemático del lector e intentar hacerle creer que si en un brote de una enfermedad infecciosa el 25% de los contagiados estaban vacunados, eso demuestra que la vacuna no es eficaz. Ya hablamos sobre ello y demostramos que haciendo una cuenta sencilla se comprueba que el argumento es mentira. Y otro de los argumentos, muy utilizado en este caso, es ésta gráfica. Difteria-desde-1940 O esta otra Difteria-desde-1901 Se trata de gráficas sacadas de una publicación de Centro Nacional de Epidemiología del año 2000. Parece que las vacunas llegan después de que la enfermedad ya haya remitido, pero NO ES CIERTO. Las condiciones de higiene habían mejorado el panorama a finales de los años 20, pero no se conseguía bajar de las 1000 defunciones anuales. La enfermedad vuelve con fuerza alrededor de 1940 debido a las duras condiciones de la posguerra, la mala alimentación y los movimientos de población durante el conflicto. En el texto del Centro Nacional se explica que es a partir del 45 cuando los niños empiezan a ser vacunados pero no sale en la gráfica porque no hay datos cuantitativos, eso no quiere decir que no se vacunase, sino que no se puede poner un % concreto en la gráfica.  La DTP es la vacuna más moderna (difteria tétanos y tosferina). Ocurre lo mismo con la gráfica de la polio en el mismo documento. No existen cifras concretas del 1964 al 81, pero hubo campañas de vacunación y eran masivas. Afortunadamente, se acordaron de ponerlo en la gráfica (VPO y una flechita). Polio-desde-1949 Los antivacunas prefieren creer que si no hay datos significa que no se estaba vacunando. Según ellos, solo se vacunaban los niños ricos cuyos padres podían pagárselo. Pero eso también es falso. Había mucha gente de pocos recursos que se rascaba el bosillo y las compraba, porque las vacunas tenían un gran prestigio. Todavía no habían sufrido los ataques demagógicos de nuestra época. Además, existían instituciones benéficas y una incipiente sanidad pública que vacunaban a los sectores empobrecidos porque, precisamente, es lo más eficaz para atacar los focos en los que la enfermedad puede hacerse endémica. Eso es lo que se hizo con la polio y se puede comprobar que resultó muy eficaz aún con bajas coberturas. Aquí tenemos una gráfica parecida, pero que está construida con más datos. Es la cobertura de la vacunación contra el sarampión (del mismo documento). Sarampion-desde-1940 El porcentaje de vacunados es la línea azul y, como puede verse, sigue una evolución ascendente paulatina. No se pasa de vacunación cero a cobertura total de un año para otro. Con el sarampión se tardó seis años en alcanzar una cobertura del 80%, y eso en un período de bonanza económica comparándolo con la década de los 40. A mí lo que me desasosiega de todo este asunto es la mala fe con la que los antivacunas o los “críticos con las vacunas” o como se quieran llamar, construyen todas esas argumentaciones. Su objetivo es sembrar la duda y el miedo entre los padres para que no vacunen a sus hijos, aunque sea engañándolos. ¿Por qué?


1 julio 2015


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