Ciencia en abierto: microbios

19 septiembre 2018

 

Transgénicos de toda la vida. En microbiología se habla de especies, pero no estamos hablando de lo mismo que en el mundo de los animales o las plantas.  Los microorganismos intercambian sus genes con bastante facilidad, no tienen las barreras reproductivas que tienen los organismos pluricelulares. En este artículo hacen un análisis de los genomas microbianos para detectar estos genes que viajan de una especie a otra y de dónde proceden. Como se ve, son miles los genes que han viajado entre especies.

escherichia-shigella

Número de genes intercambiados entre Escherichia (A…D) y Shigella (S)

 

 

 

bacterias

Número de intercambios genéticos entre grupos de bacterias

 

 

Bacterias al sol. Los paneles solares de Valencia tienen unas comunidades bacterianas parecidas a las del desierto más tórrido.

Los hidratos del fondo del mar son una combinación de agua con gases combustibles que tiene aspecto de hielo. Se forma a altas presiones y bajas temperaturas en el fondo de los océanos. Podrían ser el próximo combustible fósil gracias a la bacteria Pseudomonas aeruginosa. La tecnología siempre generando los problemas de nuestros hijos. Aunque, en este caso, puede que lleguen tarde y los hidratos estén fundidos por el aumento de la temperatura del agua.

Bacterias saladas. El metabolismo de unos bichos capaces de vivir en agua con un 25% de sal. Las haloarqueas sobreviven en un medio muy básico, sometido a una intensa radiación de ultravioletas, y alta temperatura y un pH muy básico.

 

Microbiólogos eslovacos estudian las bacterias que degradan fotografías antiguas.

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Los microorganismos intercambian información en los filtros biológicos mediante plásmidos. Se transfieren genes que codifican resistencia a antibióticos, entre otros. Es una de las razones por las que estamos perdiendo la guerra contra los patógenos.

Weisella cibaria (cibus es comida en latín, de ahí viene cebada en castellano) es un microorganismo buenísimo que está en los chorizos y embutidos. También en el kimchi, que es una especie de chucrut coreano. Le encanta el pimentón.

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Pareidolias

6 abril 2018

Los canales que  Schiaparelli creyó ver en Marte y el homúnculo que Hartsoeker creyó ver en el espermatozoide son ejemplos de que nuestra imaginación y nuestros prejuicios crean entes que pueden mantener su vigencia durante un tiempo. Pasos en falso. Creatividad y objetividad en equilibrio inestable.


Las petroleras hace tiempo que lo saben

11 enero 2018

Las petroleras fueron advertidas del calentamiento global provocado por el CO2 proveniente de la quema de petróleo y carbón en 1959. El portador de la noticia fue el físico Teller, que lo comunicó en una reunión de las compañías petroleras al más alto nivel. En informes posteriores se advertía que:

Son casi seguros cambios significativos en las temperaturas hacia el 2000, y acarrearán cambios climáticos. […] parece no haber duda de que el daño potencial a nuestro medio ambiente podría ser severo. […] contaminantes que generalmente no se tienen en cuenta por tener escaso efecto local, como el CO2 y las micropartículas, pueden ser la causa de cambios globales serios.

Informe del Stanford Research Institute para el American Petroleum Institute 1968. ( report )

Desde entonces la industria petrolera ha ignorado deliberadamente el asunto y ha dedicado cantidades crecientes de dinero a campañas de desinformación destinadas a crear confusión, airear opiniones contrarias, desacreditar datos científicos, etc… Lo hacen muy bien, pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo.

La crisis petrolera de los 70 fue la oportunidad perdida para hacer una cambio profundo en el modelo energético. Pero la oportunidad no se perdió por ignorancia. Fue una combinación de incompetencia y codicia.

Está tomando forma una causa sobre estas actividades y sus responsables. Se trata de un delito continuado de lesa Humanidad. Genocidio premeditado.


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1 octubre 2017


Científicos heterodoxos: Pollack y el agua rara

25 septiembre 2017

Tuve ocasión de ver una charla en los TEDx talks que me dejó muy sorprendido. El ponente, Gerald Pollack, afirma que, a escala molecular, el agua no es como nos han explicado. Ha descubierto que forma una estructura hexagonal de oxígeno e hidrógeno unidos por enlace covalente. Esta “cuarta fase” se forma cerca de las superficies con las que entra en contacto y explica las propiedades de viscosidad y capilaridad del agua, que no resultan fácilmente deducibles de su estructura. El agua es muy rara y a estas rarezas debemos la vida en nuestro planeta.

Pero pronto pude comprobar que las TEDx no son lo mismo que las TED y que la x significa que los ponentes no están seleccionados con el mismo rigor. Los asombrosos descubrimientos que se exponían y sus aplicaciones revolucionarias empezaron a disparar mi detector de charlatanería.

Hay una cosa que me llama poderosamente la atención: No soy químico, pero al pasar de H2O a anillos O-H-O-H-O…. hay un hidrógeno que sobra. El ión H+ es el responsable de la acidez. La superficie de contacto, o la inmediatamente próxima deberían sufrir un incremento de la acidez con consecuencias apreciables. Por no hablar de la diferencia de potencial creada, que teóricamente permitiría crear una fuente de energía eléctrica si somos capaces de introducir dos electrodos a uno y otro lado de esta capa de “agua” unida por enlaces covalentes.

En este artículo describe una denominada “Zona de exclusión” en la que básicamente se observa que el agua “expulsa” partículas en suspensión. En la charla se muestran imágenes, que también pueden verse en otros artículos ilustrando este mismo fenómeno, que , por lo visto, necesita de la luz para formarse. Estas propiedades podrían emplearse para depurar el agua, y el efecto de la luz permitiría captar la energía solar y convertirla en electricidad con materiales muy económicos.

Esta zona está cargada negativamente y comprende un espacio de 100-200 micrometros de la superficie de contacto con el agua. La luz alimenta la separación de cargas y, según Pollack éste es el fenómeno responsable de que la sangre fluya por los capilares. Esto no tiene mucho sentido, porque hay animales que viven en completa oscuridad que no parece que tengan problemas para que la sangre fluya.

La cosa no ha pasado desapercibida para los químicos. En este blog se han fijado en varias incongruencias. Resumo lo que dice, porque es interesante:

Las pretensiones de haber descubiertos formas desconocidas del agua es bastante antigua y hay ejemplos de caminos erróneos en este campo (como la “polywater” que se creyó haber descubierto en los 70 y que habían sintetizado los rusos. Se congelaba a -40 y hervía a 150 ºC). Se tardó casi una década de intensa investigación hasta que los laboratorios fueron desistiendo y el consenso actual es que la poliagua ésa no existe. Tenía puntos en común con la cuarta fase de Pollack. Se formaba en estructuras microscópicas, de manera que no hay manera de obtener una muestra y queda fuera del alcance de las técnicas habituales.

Las fotos de las nanoesferas repelidas de la superficie que Pollack enseña en su conferencia fueron obtenidas en superficies de Nafion, que es un polímero raro con carga eléctrica. No es una superficie como la de una célula. Pollack no menciona ningún estudio del comportamiento de las superficies de Nafion en agua, a pesar de que hay mucha investigación al respecto.

Casi todo lo que muestra  Pollack puede explicarse con lo que se sabe de la tensión superficial y considerando las propiedades del Nafion. No hay pruebas de que el agua forme estructuras covalentes O-H-O-H-O a temperatura y presión ambiental. Un cambio semejante tendría efectos muy fáciles de medir que no habrían pasado desapercibidos.

Como tristemente sucede a veces en el campo de la ciencia, el científico que ha seguido un camino erróneo se empecina en su error y decide jugar la baza de heterodoxo. Pollack tiene su propia revista (WATER) en la que publica cosas que no le quieren publicar en las revistas de verdad. Su estilo como autor es, efectivamente, inadmisible. En un artículo reciente sólo se cita a él y a Einstein. Ha fundado una entidad de “investigaciones arriesgadas”, el IVS (Institute of Venture Science), que pretende captar financiación estatal para líneas de trabajo sobre hipótesis científicas aventuradas pero que, de ser ciertas, tendrían consecuencias extraordinarias. Algo así como invitar a los estados a que jueguen a la lotería por la posibilidad remota de ganancias fabulosas. Es posible que algún político ignorante pique. Con Trump en la Casa Blanca Pollack no tendrá nunca mejor panorama para su empresa.


Enseñando a Freud a ser científico

20 marzo 2017

Freud-PEZVolvemos hoy sobre el asunto de los falsos recuerdos y el peso exagerado que se les otorga en muchas formas de psicoterapia e incluso en psicología forense. La supuesta recuperación de falsos recuerdos puede, por ejemplo, hace aflorar violaciones y abusos sexuales que nunca sucedieron y pueden llevar a inocentes a la cárcel.

He encontrado en la red el libro Freud and False Memory Syndrome que es, básicamente un intento de defender a Freud de las acusaciones de ser el padre del monstruo. A pesar de su buena voluntad con el padre de psicoanálisis, la conclusión final es que es imposible determinar si un recuerdo reprimido que aflora a través de la terapia psicoanalítica es verdadero o es un producto de la imaginación. El autor reconoce que la hipnosis y otros métodos similares no deben ser utilizados precisamente por su capacidad para generar falsos recuerdos.

Freud creía que las prácticas sexuales con y entre niños eran siempre la semilla de la histeria. La comprobación de semejante afirmación se basa en el estudio de 18 casos en los que Freud invirtió centenares de horas de terapia. Pero que una investigación sea larga y prolija no la hace más científica, como explicaré más adelante. Freud extraía recuerdos reprimidos a base de hipnosis y consideraba que una prueba de la autenticidad de los recuerdos era que los pacientes se negaban a creerlos (??). El autor del libro reconoce que esta metodología sería indefendible hoy en día porque está comprobado que imbuye falsos recuerdos. Pero Freud no detectó el más mínimo problema respecto a la veracidad de los recuerdos. Como una prueba de la aguzada perfección de su método llega incluso a descubrir que dos pacientes que participaron en una misma experiencia sexual durante su infancia habían desarrollado los mismos síntomas histéricos, algo simplemente increíble. Finalmente, en los años veinte, llegó a reconocer que a lo mejor aquellos traumas desenterrados podían ser fruto de la fantasía de sus pacientes. De la fantasía del paciente pero, sobre todo, de las expectativas del terapeuta, añadimos nosotros.

Todos somos sugestionables. La lectura de textos acerca de la posesión demoniaca, por ejemplo, incrementa la posibilidad de que la gente llegue a recordar haber sido poseída. Los pacientes psicoanalizados son también aleccionados a través de lecturas, o incluso de la cultura popular acerca de cómo se supone que tiene que ser nuestro subconsciente y los problemas que debería producirnos. A través de la terapia y de la mano de un psicoanalista se aprende cómo “deben ser” nuestros conflictos con lo inconsciente. Nadie quiere defraudar.

Freud no concedió importancia a la sugestión como origen de los recuerdos y desarrolló diagnósticos completamente viciados por lo que se denomina sesgo confirmativo. Todo aquello que fortalece la hipótesis es real, lo que la pone en duda es espurio. La mayor parte de la obra de Freud es una colección de anécdotas seleccionadas. El resto son dogmas.

¿Cómo se podrían demostrar científicamente unas afirmaciones como las de Freud? ¿Qué pasos debería haber seguido Freud y qué precauciones debería haber tomado?

En primer lugar debería haber hecho un esfuerzo con sus colegas por poner en claro qué puñetas era eso de la histeria y cómo se diagnostica. Lo mismo puede decirse para la neurosis. No son necesarias definiciones tan exactas como las que se emplean en matemáticas, pero el nivel de ambigüedad en las definiciones de Freud es inadmisible.

A continuación, podría haberse dedicado a buscar pruebas sólidas de que represión y neurosis están relacionadas. Podría haber elegido un grupo de pacientes y voluntarios y rastrear cómo habían sido educados y de qué familias provenían. A ambientes más estrictos debería corresponderse una mayor incidencia de trastornos neuróticos. La valoración deberían hacerla analistas que no conocieran el estado actual del paciente (ensayo ciego). Un poco de estadística.

También podía haber estudiado de forma objetiva la incidencia de la neurosis en diferentes sociedades con diferencias en su grado de represión. Freud no hizo nada de eso. Andaba muy ocupado escribiendo tratados en los que todo quedaba demostrado por una conveniente selección de anécdotas.


Ciencia en abierto: derechismo USA

19 febrero 2017

Este estudio demuestra científicamente que los votantes republicanos son unos zoquetes. Concretamente, son menos capaces de detectar el palabrerío huero en un discurso. En una palabra, son más vulnerables a la demagogia. “Volvamos a hacer una América grande” no se ha empleado en el experimento, pero como frase vacía podría servir.

Los comentarios son bastante airados, pero el editor de la revista sale en defensa de los autores. Se trata de una afirmación objetiva y demostrable, y se utilizan procedimientos adecuados y repetibles para contrastarla. Por lo tanto, es ciencia. A joderse.

Hablando de viejas tradiciones norteamericanas. Los norteamericanos están estudiando por qué los policías tirotean a los negros como si cazaran conejos. Algunos investigadores malpensados sospechan que el racismo podría tener algo que ver. Parece que no depende de la proporción de negros en el condado ni del número de delitos que cometen los negros.

http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371%2Fjournal.pone.0141854

Aquí establecen una relación entre el racismo en la redes sociales, que lo cuantifican según la frecuencia de uso de la palabra nigger (la temida palabra con N) y la mortalidad de los negros a manos de la policía. Es el mejor predictor del número de negros tiroteados en cada zona. Mejor que la proporción de negros o los indicadores de criminalidad.